📷 Please, say Cheese! 😁

Esta receta es una variación de un clásico de toda la vida. La mermelada de mora es un recuerdo de siempre, pero con una pequeña variación vas a hacer que sea inolvidable.
Te daré la versión normal y la “fit” en ambos casos el resultado es delicioso.
INGREDIENTES:
Vas a necesitar.
*Mora, preferiblemente que no esté congelada para que no suelte tanta agua, pero si no la tienes así, también te sirve.
*Cardamomo molido al gusto.
*Azúcar, panela en polvo o estevia según la versión de mermelada que quieras hacer. La cantidad será al gusto según tu paladar.
*El zumo de medio limón.
*Semillas de chía para espesar (opcional).
*Un frasco limpio y ojalá esterilizado para que dure más tiempo (solo deberás dejarlo en agua hirviendo por un par de minutos para esto)

Preparación:
En una sartén a fuego bajo agrega la fruta y revuelve. Vas a ver como empieza a deshidratarse y soltar sus jugos. Puedes ir presionando de a poco para que queden los trozos más pequeños. Agrega el azúcar o la estevia (en polvo o líquida) y el zumo de medio limón y deja cocinar por aproximadamente 8 minutos. Apaga el fuego y agrega las semillas de chía, revuelve y deja reposar antes de refrigerar, el olor delicioso en tu cocina será la señal de que ya está lista.
Las semillas de chía al estar en contacto con el líquido, se hidratarán y ayudarán a espesar tu mermelada y van a añadir un montón de nutrientes a tu preparación. No son un ingrediente obligado, pero aportan una textura deliciosa y más beneficios, te recomiendo usarlas.

Si te gusta la mermelada rústica, ya la tienes! Pero si prefieres una versión más homogénea puedes licuarla antes de añadir la chía.
La mezcla de mora y cardamomo es maravillosa para usar como untable dulce o para dar un perfil extra de sabor a preparaciones saladas como sánduches por ejemplo.
Te dejo un par de ideas de combinaciones de sabor:
*Fresa y albahaca.
*Lulo y menta.
*Piña, canela y anís.
Te animas a preparala?